Mostrando las entradas con la etiqueta separación al interior IEP. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta separación al interior IEP. Mostrar todas las entradas

Ex Superintendente Sepulveda es descontinuado como miembro de la IEP

En un hecho inédito, a principio de este año 2020 nos enteramos que el Superintendente Sepulveda, que reemplazó en febrero de 2015 al Superintendente Valencia dejaba su cargo como máxima autoridad de la IEP. Debemos recordar que asumió primero como representante plenipotenciario del Superintendente Valencia y que desde esa posición luego fue elegido a la muerte de aquel en unas elecciones divididas del presbiterio.

Muchos se preguntaron si esto ocurría por voluntad propia o por una jugada de pugna de poder al interior de un Presbiterio fuertemente dividido desde los escándalos de corrupción acaecidos durante la Superintendencia del pastor Valencia. 

La edición del fuego de diciembre de 2020 parece darnos la respuesta. El Cuerpo de Presbíteros lo desvincula y desontinúa totalmente dejando de pertenecer como miembro de la Iglesia no teniendo más vinculo con ella por incumplimiento grave de los estatutos de nuestra iglesia.

La IEP sigue en deuda institucionalmente, requiere de una urgente reforma, de mayor trasnparencia y mejor es´tandares para cerrarle el paso a los abusos, esperemos que esto ocurra en un futuro no muy lejano por el bien de los hermanos de buena voluntad y los pastores con real vocación minsiterial.

 LOS EDITORES

 


 

Pastor Leal emplazá a la Cúpula de la Iglesia a dar cuenta del uso de sus dineros

Estimados Hermanos:

En el siguiente video el Pastor Leal junto a su hermandad en Yungay hace efectiva la "resistencia pasiva" contra las malas prácticas y corrupción de la IEP.

En el siguiente video, el referido Pastor emplaza a los líderes de la IEP a dar cuenta de los dineros que entran y salen de la imprenta, de las conferencias y de toda la Iglesia. Hace un llamado a no lucrar con los dineros de la Iglesia y a no trasquilar a las ovejas.

Este es un ejemplo de resistencia pasiva, en la cual una congregación junto a su hermandad resiste las decisiones que considera injusta tomadas por una cúpula que consideran corrupta.





Editores



AUDIOS ACUERDOS DE LA IGLESIA EVANGÉLICA PENTECOSTAL ESTUDIOS BÍBLICOS 2015 CALAMA


Estimados lectores:

Colocamos a vuestra disposición los audios de los acuerdos tomados por las autoridades de la IEP en los recientes Estudios Biblicos celebrados en la Iglesia de Calama.

La IEP está en esto momentos en un periodo de tensa calma, esperando todos los actores que participan en la configuración de poder de ésta, la evolución de los procesos institucionales internos de cara a la reunión de las próximas Conferencias a celebrarse en la Iglesia de Chillán.

Saludos cordiales a todos nuestros lectores.

Editores

https://soundcloud.com/editores-iepcorrupta/audio-eb-calama-2015



ANÁLISIS: LO QUE DEJÓ LAS CONFERENCIAS IEP 2015



Introducción

Las Conferencias 2015 de la IEP han dejado varias novedades relevantes para el devenir institucional de nuestra iglesia. Lo primero, el hecho de la renuncia del Superintendente Valencia, luego, la celebración de elecciones para elegir nuevo superintendente contraria a la ley y estatutos, y finalmente, las primeras medidas tomadas por el usurpador del puesto (no hay traslados de presbíteros y el Pastor Caro toma la Dir. Ejecutiva del Directorio). Veamos cada uno de los puntos



1. La (pactada) renuncia del Superintendente Valencia

Partimos por analizar el hecho más relevante que marcó la pasada jornada. Esto es el fin de una larga era de la IEP, comenzada en 1990 y terminada en 2015 (25 años).

La era Valencia comenzó en 1990 con la IEP siendo aún una corporación de Derecho Privado n° 2424. (Ver antiguos estatutos acá http://iepcorrupta.blogspot.com/2011/11/estatutos-antiguos-iep-2424-corporacion.html )

En dicha época, y ante la muerte repentina del Superintendente Silva, la IEP tuvo que llenar la vacante del referido cargo, y aunque se diga lo contrario, no fue el Cuerpo de presbíteros quien eligió al Pastor Valencia como Superintendente, sino que fue la Conferencia internacional de pastores y delegados.

Esto merece una explicación previa. Los antiguos estatutos de Derecho privado establecían como únicas autoridades de la iglesia (art. 5 al 10) a “la Conferencia”, autoridad máxima de la IEP, integrada por todos los pastores y hermanos delegados de las iglesias locales y “al Directorio” (art. 11 al 15), el cual era la autoridad administrativa integrado por sietes pastores, dentro de los cuales figuraba el Superintendente -quien ni siquiera presidía al Directorio, pues este era presidido por el Presidente de la Corporación-. Todos sus miembro eran elegidos por la Conferencia de forma anual, salvo el Superintendente que duraba mientras la Conferencia no lo removiese de su cargo, la cual podía hacerlo “cuando el caso lo requiera” (art 12).

En consecuencia, no obstante que el “mito” ha afirmado que cada Superintendente era “nombrado” por el anterior Superintendente, y el “mito” ha dicho que el ex Superintendente Valencia fue nombrado por el Cuerpo de Presbíteros, la “verdad institucional” fue otra. Conforme a los antiguos estatutos 2424, sólo la elección y ratificación democrática de la Conferencia (autoridad máxima de la IEP) podía colocar y mantener legalmente en su cargo al Superintendente, al Presidente de la Corporación (que representaba legalmente a la IEP) y al resto del Directorio. El Cuerpo de Presbíteros como órgano ni siquiera era nombrado en los viejos estatutos.

Por lo mismo, cuando en aquel lejano 1990, y luego que el anciano Presbítero Pérez declinase ocupar el cargo de Superintendente en reemplazo del Pastor Silva, y luego que el Pastor Rojas Dinamarca invitase a sus colegas a votar para elegir superintendente, seguido de lo cual se proclamó al Pastor Valencia como tal, no se verificó realmente una toma de poder inmediata, sino que se tuvo que esperar la elección y ratificación de la Conferencia de un nuevo directorio conforme a estatutos, incluido el cargo de Superintendente y fue sólo en ese momento comenzó la nueva era Valencia.

Pasado diez años, en el 2000, y ante un Superintendente Valencia que resentía su falta de poder total sobre la IEP, en desmedro del Presidente de la Corporación, el pastor Presbítero Oseas Gálvez, y con un gran sentido de la oportunidad –en este caso oportunismo-, y por consejo de su abogado personal, teniendo como telón de fondo la entrada en vigencia de la nueva ley de cultos que creaba la posibilidad igualar a las iglesias evangélicas a entidades de Derecho público (en esa época, lo eran en Chile solo la Iglesia católica-romana y la Iglesia católica-ortodoxa), se activó una reforma para pasar a la IEP desde corporación de Derecho privado a institución eclesiástica de Derecho Público, y de paso generar profundos cambios institucionales que tenían por fin concentrar todo el poder en la figura del Superintendente, eliminando al Presidente de la Corporación, al Directorio elegido democráticamente por la Conferencia, eliminado a los delegados de la hermandad, rebajando a la Conferencia a una reunión sin poder alguno, en fin, transformando al Superintendente en un Papa católico-romano con poder total y sin control de parte de nadie.

Con el nuevo sistema en vigor, carente de control, y con concentración absoluta del poder, surgió naturalmente la corrupción, el nepotismo y el abuso. Este sistema corrupto, fue instalado y sustentado desde la Superintendencia, fue apoyado por una cúpula de ejecutores afines a la corte de la sede del poder -la Superintendencia ubicada calle Lazcano-, y se hizo y deshizo durante décadas, hasta que la abusiva forma de proceder, basada en el secretismo y el encubrimiento, comenzó a ser combatida desde la web, por páginas precursoras a la nuestra, y por nuestro Grupo Editorial. De ahí en adelante, la historia es conocida.

La era Valencia entró en crisis con el caso de las licencias falsas. A tal grado, que pastores antiguos y otros no tanto, se alzaron contra el Sistema, resquebrajándose con esto el principio de autoridad ciega e irreflexiva, en la que se basa el sistema corrupto vigente, no obstante lo cual el sistema siguió siendo sólido y asentado como forma de tomar las decisiones, por lo que este episodio sólo ayudo a socavar el poder de la cúpula de la época, más no el sistema en sí.

Cuando el Pastor Valencia, ya anciano y enfermo, adhirió a la cómoda versión que le susurraban al oído cercanos, en cuanto a que él era inocente de todo el mal ocurrido en la IEP, y que la corrupción era provocada por su cúpula y no por el sistema que él había fundado en 2000, y cuando nuevas figuras en ascenso ante un decrépito Superintendente, como el Pr. Sepúlveda y sus cercanos, se ofrecieron ante la Familia Valencia para ser una nueva cúpula que desplazase a la anterior, y luego ambos se garantizasen un pacto de impunidad-dinero a cambio de traspaso del poder, la suerte estaba echada sobre la IEP.   



2. Las elecciones contrarias a la ley y los estatutos

Aunque ya nos extendimos sobre esto en nuestro artículo anterior. http://iepcorrupta.blogspot.com/2015/02/avivada-y-fraude-en-elecciones-de.html

Sólo queremos complementar lo dicho, con nueva información recibida de parte nuestros colaboradores.

En efecto, la elección fue apurada al máximo porque tanto la familia Valencia como el Pastor Sepúlveda desde siempre han temido la pronta y repentina muerte del Pastor Valencia, y junto a esta muerte, la apertura de sus testamentos cerrados no modificados (art. 21 estatutos), en el cual el Pastor Sepúlveda no es parte de los “sucesores”, mientra que sus enemigos políticos si lo son.

Esto generaba mucho temor dentro del círculo del actual usurpador de la superintendencia, más aún desde que publicamos que su mandato de ayudante ilegal de superintendente terminaba irremediablemente a la muerte del Pr. Valencia (sí, es evidente que el Pastor Sepúlveda y sus cercanos nos leen también). Por los mismo se aceleró al máximo la ejecución de la renuncia, el lobby previo sobre el presbiterio, y la celebración de votaciones contrarias a estatutos.


3. Los avisos, las primeras decisiones del nuevo detentador del cargo de Superintendente.

Debemos decirlo con todas sus letras, el Pastor Daniel Sepúlveda ha dado una muestra magistral de política. Él ha mostrado en este golpe de poder que conoce y puede jugar con política pura y dura, y le ha funcionado a la perfección, ante un estupefacto grupo de presbíteros, o que o no saben cómo funciona los mecanismo del poder, o que sabiéndolo se hacen los desentendidos.

El Pastor Sepúlveda merece todo nuestro respeto en este sentido, como fiel seguidor de Nicolás de Maquiavelo, o para los que gusten de las series, de Frank Underwood, ha dado calculadamente cada uno de sus pasos hacia la toma del cargo de Superintendente.

Desde una iglesia local del sur, no de aquellas que se podrían llamar “metropolitanas”, ha ido construyendo poco a poco y con mucha paciencia una red de contactos, y aprovechando la división de sus adversarios políticos (la vieja cúpula de Valencia y sus afines) ha operado políticamente, aprovechando los anticuerpos que entre el presbiterio de regiones (mayoritario) generaba el núcleo de pastores con poder provenientes de Sargento Aldea, presentándose como alguien que se encuentra consiente de que la IEP está sumida en la corrupción y que necesita reforma, pero que es respetuoso de ese temor reverencial casi atávico que genera entre pastores la sumisión a la figura del detentador del cargo de Superintendente. Manipulando todos estos factores a su favor, hasta el momento se ha impuesto, y se ve difícil que alguien lo mueva de la posición que ha logrado.

En este mismo sentido, y fiel a su intuición política, el Pastor Sepúlveda es consiente que aún no tiene el poder absoluto de Superintendente sino que por hoy sólo detenta el cargo, y una cuota mayor de “influencia” en la toma de decisiones, sin embrago "el poder" de la IPE está aún fragmentado. Los actores con poder de decisión hoy en la IEP son:

El Cuerpo de Presbíteros, que se ha alzado como una asamblea empoderada, desde que Valencia fuera encarado en varias ocasiones en ella, desde la época de las licencias falsas, y que fue la asamblea que toleró (no aprobó ni negó) la ayudantía de Sepúlveda a Valencia, y que luego aceptó la renuncia de Valencia y en elecciones a la rápida le transfirió el cargo al pastor de Parral.

Pero no nos equivoquemos, el poder también está fragmentado dentro del Cuerpo de Peesbíteros, entre las distintas facciones lideradas por pastores presbíteros con influencia sobre otros colegas, los cuales representan una serie de configuraciones de poder bastante complejas, y muchas veces con intereses yuxtapuestos.

Luego, la familia Valencia (coheredera del poder de la superintendencia junto a Sepúlveda) también mantiene una cuota de poder, lo que se demuestra en que no obstante la renuncia de su padre, siguen manteniendo la sede de la Superintendencia como un feudo personal, y junto a ello, la oficina de contabilidad, con la cual retienen poder financiero (un poder no menor al interior de la IEP).  

Decíamos que el Pr. Sepúlveda, como político inteligente que es, es consiente que no se debe dormir en los laureles y debe seguir avanzando en consolidar su posición, y para hacerlo, lo primero que debe hacer es cortar de raíz cualquier posibilidad de articulación de una oposición fuerte a su nueva autoridad. En consideración a esto ha procedido a nombrar a su principal adversario político, el Pastor Eliseo Caro en el puesto de Director Ejecutivo, un puesto que lo coloca en apariencias como el segundo al mando de la IEP, pero a cargo de en un órgano que no tiene el poder del viejo Directorio ni del Presidente de la Corporación de los antiguos estatutos. Con esta movida se asegura la obediencia del Pastor Caro transformándolo formalmente (y sólo en apariencias) en su más cercano colaborador, frenando con esto cualquier intento del Pastor de Sargento Aldea de socavar al recién elegido Superintendente, pues de hacerlo, esto redundaría en socavar su propia posición.

Luego, el Pastor Sepúlveda, sabiendo que le debe su puesto a los presbíteros, ha procedido a mantenerlos tranquilos y unidos, no generando ningún cambio que alborote sus sensibilidades. El mantenimiento del statu quo asegura tranquilidad en el corto plazo, y ayuda a consolidar su posición, respetando incluso a los otros candidato que levantaron candidatura en contra de él.

En todo este contexto, lo único que se mueve son las así llamadas iglesias “chicas”, es decir, aquellas ocupadas por diáconos nuevos y probandos, respecto de las cuales se procurará, sin duda, por parte del Pastor de Parral, de construir el llamado "poder de base". Pues la consolidación total del poder, la tendrá que jugar el Pastor Sepúlveda en convencer a los pastores subalternos de su propia autoridad absoluta, para luego, cuando se renueven los cuadros del presbiterio (por muerte o vejez inhabilitante) ir conformando un presbiterio afín, con nuevos presbíteros que “le deban” el puesto. En esto se verá, en el mediano plazo, la pugna de poder entre las dos autoridades máximas de la IEP, pues si el Cuerpo de Presbíteros hace valer su autoridad, podría bloquear que el presbiterio sea renovado por el Pr. Sepúlveda en base puros criterios de afinidad política a su persona. Pero esa es una lucha que se dará en el futuro, y en la cual no se ahondará en este artículo.  

Finalmente, respecto de la reforma de la IEP, el nuevo Superintendente manifestó que era necesaria, pero no se hizo nada concreto orientado a materializarla. En nuestra opinión, esta es aún factible, y pude servir como medio de regularizar la elección fraudulenta, introduciendo cambios que nos hagan volver como IEP al espíritu de los estatutos 2424, desconcentrando el poder, e introduciendo reglas de trasparencia y control institucional. Si la voluntad política existe en este sentido por parte de las nuevas autoridades, sin duda las apoyaremos en dicho cometido, pues más allá de las pugnas de poder nos interesa la reforma de la IEP



Conclusiones al cierre

Las facciones de la IEP se solapan. La facción Valencia dejo de existir, y hoy es la familia Valencia la que se alza como nuevo actor al retener la sede de la Superintendencia y junto a ella la oficina de contabilidad, sede del poder financiero, pero en realidad lo que desea la familia Valencia es asegurarse que el papa muera con “honor”, pero sobre todo que no se les investigue por conductas previas. La vieja cúpula está desmembrada, el eje sargento aldeano se rompe, y no sería raro que en futuro sea intervenido su esfera de poder. La nueva cúpula tiene que luchar, ya no para obtener el poder, sino para consolidarlo, ya poseen la Imprenta Eben Ezer, controlan la fundación misionera, ceden en el poder financiero, y se mantienen al margen de la fundación educacional y la fundación de cuidado de ancianos.

Luego dentro del Presbiterio existen varias posturas, los antiguos, los con opinión, y el resto (los presbíteros de cartón, los sin opinión). Dentro de los primeros, las figuras de Oyanadel y González se encuentran en su ocaso de poder, el primero a pesar de parecer que retoma algunas posiciones, sigue en su exilio ariqueño y se conforma como prosecretario de los presbíteros detrás del Pr. Rubén Contreras (verdadero premier de Sépulveda), el segundo se le tiene por anciano, sin cargos de poder y sin mayor fuerza política. Dentro de los presbíteros con opinión, casi todos toman posiciones dentro de los cargos de poder de la IEP. La antigua oposición a Valencia se retira del escenario, con la dignidad de no haberse doblegado ante el sistema corrupto, y sabiendo que fueron el ariete que quebró su poder absoluto.

El resto de presbíteros, los sin opinión no tiene influencia política ni la voluntad de hacer nada, miran para el lado y se conformarán con no perder sus regalías.

El Pastor Sepúlveda se hizo con el poder institucional de facto, apostando a que la tolerancia lo consolide, como lo hizo cuando asumió el cargo legalmente inexistente de ayudante del Superintendente, el cual le sirvió de plataforma previa para dar el salto final a la superintendencia.


En fin, el futuro de la IEP en el mediano plazo estará dado por la pugna que sin duda se dará entre los coherederos del poder del Pr. Valencia, su familia y el Pr. de Parral, esto por el control de la contabilidad y del poder financiero de la IEP. Y luego al morir el anciano Valencia, veremos qué pasa con el artículo 21 de los estatutos aún vigentes, pues basta que cualquier persona capaz de comparecer por sí mismo en juicio (Art. 869 del Código de Procedimiento Civil) pida la apertura del testamento cerrado en que el Pr. Valencia nombraba sucesor, ante el juez del ultimo domicilio del difunto,  para que se sepa cuál fue la voluntad del Pastor Valencia (aún no senil en dicha época) para que la IEP posiblemente se desgarre en un guerra civil entre los sucesores que aleguen esto como legal y nieguen la investidura obtenida fraudulentamente en las conferencias pasadas. Seguiremos atentos los acontecimeintos.



EDITORES

AVIVADA Y FRAUDE A LOS ESTATUTOS PARA ELEGIR NUEVO SUPERINTENDENTE



Introducción


En una puesta en escena que recuerda la actuación de los antiguos papas de la familia Borgia o de la familia Medici, y violando abiertamente los estatutos de la Iglesia por medio de la avivada y el fraude, se ha procedido a instalar a un usurpador en el puesto de Superintendente    


En una publicación realizada exactamente hace un año, en las Conferencias anteriores denunciamos el intento de auto-golpe que se fraguaba desde la Superintendencia utilizando como instrumento de esto al Pastor Daniel Sepúlveda. (ver https://www.iepcorrupta.blogspot.com/2014/02/extra-el-autogolpe-de-estado-del-sr.html )    


Este movimiento político y de poder ha tenido en todo momento como motivación un pacto de sucesión con compromiso de encubrimiento entre la persona del Pastor Sepúlveda y la Familia Valencia.


Cuál es la razón de este pacto. El pastor de Parral deseaba hacerse con el poder, instalar a su nueva cúpula y pasar a cuchillo a la antigua cúpula de la iglesia, sus enemigos políticos en el ejercicio de poder político de la IEP. Por su parte los cercanos a Valencia, deseaban mantener las regalías que le reporta el puesto del anciano ex Superintendente y asegurarse que no sean investigados todas las irregularidades, corruptelas, abusos y apropiaciones indebidas en lo futuro, es decir, ser encubiertos.

Advertimos que no tenemos nada contra la persona del Pastor Sepúlveda, es más, consideramos que tenía una verdadera oportunidad histórica de devolver a la IEP a la senda de la legitimidad de conductas institucionales en cuanto a su conformidad a estatutos y junto a esto introducir buenas prácticas, sin embargo, motivado por la oportunidad que se le ofrecía de tomar el poder “por las malas”, saltándose la legalidad, olvidando que la IEP es un institución es de Derecho Público, y por ende debe actuar en consecuencia, se determinó a usurpar el poder en unas elecciones hechas a la rápida, manipuladas por cartas familiares de los Valencias, con voto secreto y sin Tricel, sin posibilidad de presentar candidaturas serías, haciendo lobby previamente, sin reflexión, en definitiva una avivada que no permitió en ningún momento levantar seriamente la posibilidad de otras candidaturas fuera de las del usurpador que ganó.    

Desde esta tribuna se denunció que en los pasillos del poder de la IEP era un secreto a voces que la situación actual de la IEP no podía seguir, pero eso no involucraba salir del Sistema corrupto de Valencia para caer en la tiranía del que no ajusta su conducta a la ley y a los estatutos.

A continuación presentamos los audios que dan cuenta de la jugada fraudulenta del miércoles, y presentamos comentarios en que invitamos a formarnos un opinión propia, más allá de los que nos quiere hacer creer por parte de los que quieren enseñorearse de nuestra amada IEP.



1. El fin de la era Valencia y la notificación de la renuncia por carta de la “Familia”  


Escuchar Audio 1

https://soundcloud.com/editores-iepcorrupta/audio-1-familia-valencia-comunica-renuncia

En este primer audio, se lee la carta de la Familia Valencia dirigida al Cuerpo de Presbíteros. Llama la atención de antemano la “importancia” y “protagonismo” desproporcionados que se da a sí misma la familia en cuestión. La renuncia la hacen quienes realmente se sentían que gobernaban la IEP, ellos y no quien detentaba nominalmente el cargo. Si se lee entre líneas, del contenido de la carta se puede deducir el pacto de sucesión con compromiso de encubrimiento existente entre ellos y el Pastor Sepúlveda. Nótese como se toman la libertad de pautear y decirle al Cuerpo de Presbíteros que “es lo que necesita la iglesia”. Es decir, no se limitan simplemente a informar la renuncia, sino a dar directrices, que nuevamente, si se lee entre líneas es; “elijan a Seplveda como Superintendente”.

El cierre de la Carta es sencillamente de una pasmosa hipocresía; “que se haga la voluntad de Dios y no de los hombres”. Con lo cual quieren decir cubriendo con una áurea de oportunista santidad, que se haga lo que hemos planeado desde hace tiempo junto al Pr. Sepúlveda.  



2. La puesta en escena para la unción del usurpador


Luego tenemos el audio en el cual se informa los resultados de la elección fraudulenta. Lo primero destacar es la mentirosa cita que se hace de las normas de los estatutos.


En efecto, el Pastor que da los avisos dice que lo hecho se hace en conformidad al artículo 37 y descaradamente miente en cuanto a que dicho artículo estaría ubicado en la sección primera del Título II, cuando en realidad está en la sección tercera. Esto es un desvergonzado falseamiento de la realidad, pues el referido art 37 se encuentra en la sección tercera “Del Directorio”, y su ubicación no es un dato baladí que dé lo mismo.

Veamos, el Titulo II “Las autoridades de la iglesia” de los estatutos contiene seis secciones:

Primera: El Superintendente y el Cuerpo de Presbíteros (el art. 21 se encuentra aquí)

Segundo: Las Conferencias

Tercera: El Directorio (el art 37 se encuentra aquí)

Cuarta: Jefes de Zona

Quinta: Comisiones

Sexta: Pastores e Iglesias locales  

El citado art. 37 ubicado en la sección tercera sobre el Directorio tiene por finalidad fijar reglas para el reemplazo del Superintendente solamente como miembro del Directorio de la Iglesia, y no debe ser descontextualizado contra legem como norma referida a la elección del Superintendente como autoridad máxima de la IEP, pues para esto se tiene el artículo 21 que establece la forma de elegir un nuevo Superintendente (sólo) en caso de muerte del anterior.

Nuevamente respecto del art 37, se debe recordar que el Directorio de la IEP lo integran el Superintendente y un grupo de pastores nombrados por éste con acuerdo del Cuerpo de Presbítero, tiene por finalidad la administración en lo material de la iglesia. Pues bien, a propósito del funcionamiento del Directorio, el artículo en comento, establece una regla para el reemplazo de los miembros del directorio, en el caso de que uno de sus miembros no pueda participar en éste. En este sentido distingue dos reglas: 1° En el caso que sea un simple pastor el director que no pueda participar, debe haber acuerdo entre el Superintendente y el Cuerpo de Presbíteros en cuanto al reemplazante. 2° Luego coloca una regla especial para el reemplazo del Superintendente "como miembro del Directorio". Y en ese sentido le permite enviar un reemplazante ANTE EL DIRECTORIO, y en caso que no pueda designar este remplazante ante el directorio, el cuerpo de Presbíteros lo hará con presidencia del Presbítero más antiguo. Ojo este es un reemplazo que opera sólo pare efectos del Directorio, nada más.

El art. 21 por su parte ya ha sido estudiado con laxitud en varios artículos nuestros. Es absolutamente inaplicable en caso de elección de un Superintendente vivo, pues sólo regula la hipótesis de elección ante la muerte del Superintendente en ejercicio.






3. Lo que debería haber ocurrido para salvar la legalidad

No obstante nuestra visión crítica de lo ocurrido es de destacar que se haya terminado por fin la era Valencia, puesto que esto no daba para más.

Sin embargo antes que apurar una elección trucha se debería haber formado una comisión de vacancia que preparase la reforma del art 21 de los estatutos y abriese el debata para la futura elección, junto a la introducción de reformas que desconcentren el poder y establezcan control institucional que garanticen cerrarle el paso a la corrupción.

Solo una vez hecho esto, los Presbíteros se deberían haber a elecciones legítimas, y éstas deberían haber sido convocadas con la anticipación necesaria, con Tricel que controlase el proceso y con posibilidad de elevar candidaturas de todas las sensibilidades de la IEP.

Pero ante el temor de perder, se prefirió asegurar, o mejor dicho, asegurarse, y esto por medio de una avivada y fraude a los estatutos



Conclusión, y lo que queda para el futuro

Si el Pastorado procede a la desobediencia generalizada al usurpador, este no tendrá armas para imponer su voluntad. Puesto que si alguien se niega, por ejemplo a un traslado, éste no podrá acudir a los tribunales sin temor a que se impugne la legalidad de su elección. Desde ya ofrecemos asesoría legal para quien se vea afectado por órdenes emanados de un usurpador ilegal.

Luego, el pastorada fiel a la ley y los estatutos deben articular una oposición férrea en contra del que no respeta lay leyes, pues la tiranía tarde o temprano se vuelve contra las personas bajo el poder del tirano.

No se debe conceder ninguna legalidad a los hechos consumado, y si es necesario para devolver al camino de la legalidad de una institución de Derecho Público como la IEP, no se debe dudar en interponer acciones legales. Recursos de protección con orden de no innovar, acciones para hacer cumplir los estatutos, etc. Existe todo un arsenal que sumado a la resistencia pasiva por medio de la desobediencia pueden provocar socavar este golpe al poder sin precedentes en la IEP, y que nos lleva de bruces a oscuros caminos de profundización del abuso y la corrupción contrarios a la ley y los estatutos.



Editores


ANEXO AUDIOS
 

EL DESEO DE ESTE GRUPO EDITORIAL:

QUE LA IGLESIA SEA REFORMADA CONFORME AL MOLDE DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS, Y SIN ESPACIO ALGUNO PARA LA CORRUPCIÓN ESPIRITUAL NI MATERIAL.

Revista Observatorio IEP

Revista Observatorio IEP
Fe y razón