Estimados lectores:
Varios hermanos y lectores nos han escrito al mail preguntando más información sobre la idea de "Resistencia pasiva" como forma de enfrentar al sistema corrupto, pero sobre todo, como forma de resistir los abusos de parte de la autoridad eclesiástica de la iglesia local.
Puede Ud. ver más información sobre la idea-concepto de "Resistencia pasiva" puede leer nuestro artículo http://iepcorrupta.blogspot.de/2014/03/la-resistencia-pasiva-como-medio-de.html
Pues bien, como hemos dicho en el citado artículo,
"...nunca se debe perder de vista, que nadie está obligado a obedecer órdenes que no se ajustan a la ley y a los estatutos".
Cuando existe un actuar abusivo de parte del pastor local en contra de la hermandad (las iglesias que lo sufren lo saben, sin necesidad que las enumeremos), claramente esto contradice la misión pastoral establecida en los estatutos, reglamentos, artículos de fe y principios bíblicos de nuestra iglesia. En este sentido se puede y se debe resistir al pastor abusivo, la pregunta es ¿cómo?
Ya hemos dicho, no recomendamos irse de la
iglesia, promover separaciones, sino perseverar y actuar de buena fé conforme a
los principios cristianos y la normas vigentes en la iglesia, pues la iglesia
somos todos nosotros, no el pastor, ni un grupo determinado. Todos somos
adultos, y cristianos, y como tales tenemos que solucionar nuestras
controversias.
Pero, es posible resistir pasivamente a
los pastores abusivos cerrando toda cooperación económica a él y a su
familia, y en toda actividad de la iglesia local que no tenga un fin puramente espiritual.
Ahora bien, cuando se resiste al pastor abusivo de esta forma, se debe tener presente:
Ahora bien, cuando se resiste al pastor abusivo de esta forma, se debe tener presente:
I-. Conforme a estatutos no somos
miembros, y por ende no tenemos ningún "deber jurídico" respecto de
la iglesia. Es decir, conforme a Derecho, todo queda entregado a la mera liberalidad del hermano donante, esto es a su buena
voluntad.
II-. Respecto de nuestros "deberes religiosos de conciencia" de ofrendar y diezmar (para los que adhieran a esto último), esto es un deber en razón de fe.
Sobre esto, como Grupo Editorial consideramos:
1. El cristiano tiene el deber espiritual (no jurídico) de apoyar
materialmente la obra, ésto por gratitud (es algo no impuesto), de buena
voluntad (no esperando nada a cambio) y de buena fe (sabiendo que se apoya "la
obra de Dios" -no el abuso-).
Así:
- Quien entrega diezmos y ofrendas
para logar mayores favores de Dios, no lo hace por gratitud, lo hace por
interés
-Quien pretende comprar un puesto
en la iglesia, no lo hace de buena voluntad, sino que esperando algo a cambio
-Quien entrega sabiendo que lo
entregado se desvía a obras que no tienen nada que ver con a obra de Dios (sino al abuso o a la corrupción) no
lo entrega de buena fe.
2. El apoyo material que se entrega a la iglesia puede ser
dado no sólo en dinero, sino en especies, alimentos, en trabajo por la obra (por ejemplo: el
hermano que trabaja en la construcción de un Templo o Local está dando
horas-trabajo que involucra un apoyo material apreciable económicamente, el
hno. Contador que lleva la contabilidad de la iglesia ad-honorem lo mismo, y así muchos ejemplos más).
3. Este apoyo material debe ser dado a la
Iglesia, pero a la "genuina Iglesia", esto es al conjunto de salvados y redimidos
por la sangre de Jesucristo, al cuerpo de Cristo, a la congregación de los
santos. En conclusión, si Ud. considera que su pastor o la institución en que
está, no va a utilizar el apoyo material para la obra de Dios, sino para fines
personales o para corruptelas, desvíe legítimamente su apoyo a un lugar donde
sea realizada la obra de Dios.
En conclusión:
De la hermandad proviene todo el poder que ejerce un pastor. Si este es abusivo, se le debe resistir pasivamente, dejándolo solo, no obedeciéndolo mientras permanezca en actitud abusiva, y no se le debe entregar ni diezmos ni ofrendas al abusivo, esto, desviándo nuestros aporte a otros fines cristianos, para de esta manera no sustentar el abuso.
Todo esto: sin escándalo, sin violencia, sin altercado, sino con la serenidad del que no actua mal sino que por el contrario actúa siendo fiel a la Iglesia (conjunto de salvados y redimidos por Cristo) y a su Señor (que jamás amparará el abuso).
Editores





































