Sobre las obras supererogatorias y el deber del cristiano


Introducción.
 

En los artículos de la fe de la iglesia Evangélica pentecostal, el artículo XI se titula "De las obras de supererogación".

Dice el referido artículo:

"Las obras voluntarias ejecutadas parte o en exceso de los términos de la ley de Dios, llamadas obras de supererogación, no pueden enseñarse sin arrogancias e impiedad; pues, por ellas declaran los hombres que no sólo rinden a Dios todo lo que es su obligación, sino que por amor a Él hacen aún más de lo que en rigor les exige el deber, siendo que Cristo dice explícitamente-. -2...Cuando hayaís hecho todo lo que os ha sido ordenado, decir: Siervos inútiles somos. pues lo que debíamos hacer hicimos". (Salmo 75: 4-7; Jeremías 9: 23-24; San Lucas 17:10; Romano 3:24; 5:1-2).



En nuestra anterior columna, sobre la discusión de la determinación de la base de cálculo para el diezmo, más de algún participante del foro argumentó, que, no obstante, el diezmo no puede ser entendido como una obligación bíblica para la Iglesia del nuevo testamento (para Israel sin duda lo era como un impuesto de su Estado teocrático), muchos hermanos y hermanas lo hacen, de todas formas, como: un "compromiso personal con Dios", un acto en "conciencia" y porque así "Dios los prospera", luego de lo cual, argumentan usando ejemplos del Antiguo testamento, respecto de los cuales, y de forma completamente descontextualizada, deducen obligaciones normativas para la hermandad de la Iglesia.

Dicho con otras palabras, los que así argumentan, crean preceptos que no existen, y dejan desnuda la práctica de diezmar, como una obra que califica de supererogatoria. Veamos por qué.



1. El ejemplo de Abraham (Génesis Cap. 14).

 La historia es conocida, el patriarca Abraham ofrendó a Melquisedec un 10% del botín que capturó, y por eso como los cristianos somos hijos de Abraham, tenemos que entregar siempre nuestro 10% mensualmente a nuestro Pastor. Sobre esto se puede decir: el Patriarca hizo esto sólo una vez, y en ninguna parte de la escritura él ordena hacer esto como una práctica mensual y periódica.

En todo caso, este versículo es anexo, al lado de la principal “doctrina IEP” sobre el tema, que intenta deducir el deber de diezmo, directamente de los pasajes referidos al impuesto del 10% en especie que pagaban los israelitas, contenido en la ley de Moisés, y luego se buscan trasladar sin más a la realidad de la Iglesia ¿Es esto correcto?



2. El diezmo en la ley de Moisés (Levítico Cap. 27 vers. 30-34).

El diezmo era un impuesto en el Estado teocrático de Israel contemplado en la Ley de Dios expresada en el Pentateuco. Dicho impuesto consistía en la entrega “en especies” (no en dinero) de aportes para el debido sostenimiento del Santuario.

El vers. 30-32 establece el contenido de este impuesto:

"todos los diezmos de la tierra, tanto de la semilla de la tierra como del fruto de los árboles, pertenecen a YHWH. Es cosa sagrada a YHWH, si alguno quiere rescatar algo de su diezmo, añadirá una quinta parte de su valor, todo diezmo del ganado vacuno o rebaño, de todo lo que se pase bajo la vara, el décimo será consagrado a YHWH".

Los destinatarios de dicha norma legal están en el vers. 34, y son expresamente los israelitas: "Estos son los mandamientos que ordenó Jehová á Moisés, para los hijos de Israel, en el monte de Sinaí".

Cuando, entre nosotros, se quiere reforzar el cumplimiento de este pretenso deber de la Iglesia, se suele conectar este versículo con la admonición contenida en Malaquías Cap. 3 vers. 6-10 que se refiere a los evasores (ladrones) de este impuesto legal en Israel (hijos de Jacob) y que reza:

Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos.
Desde los días de vuestros padres os habéis apartado de mis leyes, y no las guardasteis. Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros, ha dicho Jehová de los ejércitos. Mas dijisteis: ¿En qué hemos de volvernos? ¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

Ahora bien, de los vers. citados, resulta claro dos cosas: Primero, el diezmo de la Ley de Moisés, era un impuesto del Estado de Israel, y segundo que sus destinatarios son los israelitas (o hijos de Jacob). ¿Pero es esto así porque lo decimos nosotros, o es una interpretación divinamente inspirada?



3. El Concilio de Jerusalén (Hechos Cap. 15).

Los teólogos cristianos serios están de acuerdo que el diezmo era parte de la Ley ritual de Moisés y no de la Ley Espiritual-Moral. Por lo mismo, se debe tener claro que cuando Jesús en Mateo Cap. 5 ver.17, afirma que viene a cumplir la Ley y no a derogarla, se refiere a los aspectos espirituales morales de la Ley y no a los rituales, pues si no, no se explica que haya propuesto un evangelio universal para toda criatura (judíos, samaritanos y gentiles).

Ahora bien, sobre la derogación de los aspectos rituales de la Ley de Moisés, en el contexto de la Iglesia, se debe tener presente los correspondientes versículos referidos a la polémica contra los judaizantes en la Iglesia primitiva. En efecto, está polémica tiene su solución en el primer Concilio de Jerusalén descrito en Hechos Cap. 15 vers. 14-30 en el cual se dice:

"Por cuanto hemos oído que algunos que han salido de nosotros, os han inquietado con palabras, trastornando vuestras almas, mandando circuncidaros y guardar la ley, a los cuales no mandamos; y "Que ha parecido bien al Espíritu Santo, y á nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias, Que os abstengáis de cosas sacrificadas á ídolos, y de sangre, y de ahogado, y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien. (vers. 24-26).

Este acuerdo, en consonancia con el evangelio universal de Jesucristo, y conforme a revelación directa del Espíritu Santo, es una derogación expresa de la Ley ritual de Moisés. Por el hecho, del ser realizada por inspiración del Espíritu Santo, no está en contradicción con lo afirmado por Jesús en los evangelios, y en consecuencia debe quedar desechada toda posibilidad de ver en esto una contradicción, sino que nos lleva a concluir que se debe interpretar el Evangelio, como un don, una gracia que es ante todo por fe, (más el justo por la fe vivirá, Epístola a los Romanos Cap. 1 vers. 17) y no por obras (impuestas por hombres).



4. Un apéndice, el pasaje de Elías y la viuda (1ª Reyes Cap. 17).

No faltó el hermano que citó el pasaje de Elías y la viuda. Y que pretendió ver en esto un ejemplo que nos obligaría como cristianos a dar, inclusive, lo poco que tengamos a la IEP. Sobre esta historia, no resta más que decir, que claramente esto no puede ser entendido como algo cotidiano, sino como una situación de excepcionalidad, un verdadero estado de necesidad, para un caso concreto y específico, de alguien que necesita nuestra ayuda urgente.

El diezmo como es propuesto por la doctrina IEP es algo periódico y cotidiano, no algo excepcional. En eso radica la principal diferencia. En dicho sentido la Biblia no dice que la Viuda deba morir de hambre, “todos los meses” para alimentar al Profeta. Los contextos no pueden ser obviado al momento de analizar los versículos bíblicos. Y es que muchas veces se monetariza el discurso, e incluso mucha gente cae en una mentalidad de compra-venta de indulgencia en cuanto a su perspectiva del evangelio. Y ojo que esto no viene sólo de los pastores, sino de parte de la misma hermandad que compensa con dinero el verdadero sentido espiritual de "ser" un cristiano y no sólo de "parecer" un cristiano.



Conclusiones.

Con este artículo buscamos que la gente medite, piense, reflexione ¿Los cristianos debemos ayudar materialmente la expansión del evangelio? Nosotros creemos que sí. Luego ¿Los cristianos debemos ayudar a la capitalización inmobiliaria de corporaciones, al derroche, al despilfarro, o al enriquecimiento de los ministros? Creemos que no. Ese es el punto.

Luego, que pasa con todos aquellos que afirman que diezman porque esto es algo: “voluntario…pues somos de aquellos que hemos hecho un compromiso personal con Dios".

Sobre estas afirmaciones se debe distinguir: Primero, preguntarnos, si ese compromiso "personal" es luego oponible como deber bíblico y genérico a todo hermano. Si esto es así, surge el problema si este deber sería genérico, no obstante, no estar consagrado para la Iglesia en el Nuevo testamento.

Cuando un pastor o un hermano afirma que "todo cristiano”, está obligado a un deber que no consta en las Sagradas escrituras para la Iglesia, nos vamos directo al problema de las obras de supererogatorias con las cuales partimos este artículo. Nuestros artículos de la fe dicen sobre éstas que “no pueden enseñarse sin arrogancias e impiedad”.

Finalmente ¿Se puede en verdad afirmar que Dios ama al dador alegre, sólo cuando entrega monetariamente el 10% de sus entradas brutas? Acaso Dios no ama al que alegremente entrega el 5%, el 1% de sus entradas brutas o líquidas a la obra, o si además lo hace entregando su trabajo para la Iglesia, o sus conocimientos, o sus primicias, o simplemente “una blanca” (en el caso de hermanos pobres).

Dar "alegremente", no equivale a dar obligatoriamente el 10% de los ingresos monetario brutos. Si hacemos cosas que no están ordenadas como deber para los cristianos por las sagradas escrituras, y pretendemos con esto "agradar" a Dios, amén de imponérselas a los otros hermanos, estamos en el campo de las obras supererogatorias, y ya hemos visto lo que nuestros artículos de la fe dicen sobre estas, con bases bíblicas expresamente citadas.


Editores

Sobre el apoyo patrimonial a la Iglesia a través de ofrendas, donaciones y diezmos


Estimados lectores:

Más allá del fundamento y justificación del diezmo, como forma de aportar al sustento de la Iglesia, no cabe duda que es un deber de todo cristiano apoyar la obra de evangelización, y esto, desde un punto de vista no meramente espiritual, sino también material.

Ahora bien, el aporte del cristiano a la obra puede ser tanto en dinero, como en bienes -distintos al dinero- ofrendados, o como horas de trabajo-hombre.

Es decir, el hermano que dedica tiempo como trabajo-hombre a la construcción de un templo o de unas dependencias de éstos, o la hermana que trabaja en la limpieza o en la cocina, están ofrendando este tiempo, cuyo valor material se expresa en que la Iglesia no tendrá que contratar los servicios remunerados de trabajadores externos. Lo mismo con toda la gente que con sus conocimientos propios de su oficio, o de su profesión apoyan a las labores de la Iglesia.

Luego, los bienes donados a la Iglesia, sean de cualquier naturaleza y que se coloquen al servicio de sus labores, también es un apoyo material.

Finalmente viene el tema del aporte en dinero mensual. Parece ser una doctrina oficial de la IEP que los hermanos activos deben diezmar y ofrendar. Y claramente le da una interpretación monetaria a esto (por lo menos en la congregaciones urbanas, en las rurales se usa aún el sistema de primicias y donaciones en especie), que involucra que se debe aportar el 10 % de los ingresos en dinero.

La pregunta, que aún nunca ha sido aclarada, es cómo debe calcularse esta base imponible del diezmo mensual.

Si, sobre la base de los ingresos brutos efectivos, esto es, ingresos que incluyen los costos fijos de vida familiar, o sobre la base de los ingresos líquidos de los hermanos, esto es, excluidos los costos fijos de vida familiar.

Nos explicamos: 
Un hermano que gane $1.000.000-. como remuneración líquida (una suma que muy pocos hermanos ganan en la iglesia), ¿debe pagar $100.000-. de diezmo? o debe proceder previamente a deducir todos sus costos de vida fijos, como por ejemplo, el dividendo o arriendo de la casa, la luz, agua, gas, matriculas de colegios, etc.

Es decir, si ese hermano recibe $1.000.000-. líquidos, ¿debería descontarle a esto?

 -$250.000 dividendo o arriendo.
- $200.000 matricula escuela de tres niños.
 -$100.000 luz, agua, electricidad.
-$300.000 alimentación, vestido.
-$60.000 transporte.

En dicho caso, en total que le quedaría la suma de $90.000 como liquido descontado costos de vida (no hemos incluido ahorro), es decir, esta suma sería su verdadero dinero de libre disposición, por lo cual su deber de diezmar quedaría fijado en $9.000.

Este no es un tema menor, pues de sostener que los costos fijos de vida no deben ser descontados, estaríamos afirmando que un hermano tiene que sacarle el pan de la boca a su familia para darsélo al pastor. ¿Es esto preciso y justo, sobre todo con hermanos que ganan mucho menos que el ejemplo que hemos puesto, y que apenas les alcanza para cubrir sus necesidades del mes? 

En nuestra opinión, la IEP debería ir pensando en un sistema de repartición solidaria entre iglesia ricas patrimonialmente, respecto de las que no lo son, o dar un paso hacia pastores autosustentados (que trabajen y ministren), y no cargar la responsabilidad de sustentar una institución cada vez más grande, y por ende onerosa en sus gastos, sobre gente muchas veces pobre, endeudada, o que simplemente no le alcanza para llegar a fin de mes.

Si van a insisitir en el diezmo, sepan los hermanos que debe ser calculado descontando sus costos de vida fijo, y que de todas formas, siempre podrán cooperar en la Iglesia con su trabajo y su tiempo, o con bienes que quieran donar para la obra. Al fin y al cabo, esta no es una obra centrada en el dinero y en la capitalización inmobiliaria (comprar terrenos y edificar), ni menos en la de mantener estilos de vida suntuosos, sino en llevar adelante el mensaje del evangelio, el cual sólo necesita corazones dispuesto a hacerlo.
 
LOS EDITORES

Arzobispo católico es investigado penalmente por fraude con las ofrendas (limosnas en la iglesia católica)

Dejamos una noticia de interés para nuestros lectores.
Un hecho de corrupción de una alta autoridad eclesiástica de la iglesia católica (un Arzobispo algo así como un presbítero jefe de zona de nuestra iglesia) que fue denunciado por otros sacerdotes de inferior jerarquía (algo así como nuestros diaconos) sacude a la iglesia católica en Argentina.

Es importante señalar, que el modelo para perseguir esta clase de abusos por parte de ministros religiosos puede estar dado por figuras como la estafa, la administación desleal o fraudulenta y la apropiación indebida.

La noticia presenta un muy interesante ejemplo de algo que podría ser imitado también en Chile cuando las autoridades superiores de iglesia no quieran hacer nada o derechamente se presten para el encubrimiento.


Editores

EDITORIAL: Información cambio de nombre de la página y apoyo al actual Superintendente y Cuerpo de Presbíteros en la reforma de la IEP


Estimados hermanas y hermanos lectores:

Varios de los miembros fundadores de está página electrónica hoy desarrollan importantes proyectos personales que los han hecho posponer el regular funcionamiento que acostumbraba este medio, lo cual provocó que luego de una etapa prudente de reflexión, se haya decidido de común acuerdo que los referidos hermanos pasen a retiro en sus labores editoriales y que sean nuevos hermanos, comprometidos con nuestra iglesia y con una postura más propositiva y colaborativa con la reforma que hoy impulsan nuestras autoridades, asuman la tarea de seguir manteniendo esta revista electrónica. 

Este cambio no ha sido menor, pues varios de los antiguos miembros del Grupo Editorial IEPcorrupta entregaron más de diez años de su vida a trabajar en este revolucionario proyecto, y no se puede dejar de reconocer que marcaron una época en lo que se refiere a la historia política de nuestra iglesia. Atrás quedan numerosas columnas de denuncia, de opinión, de reportajes y de combate a la corrupción eclesiástica, mediante la cual nuestras congregaciones y pastores se informaron, y mediante las cuales se creó conciencia de la necesidad de una reforma. Sin embargo, esa conciencia ya ha sido creada, y por lo mismo, se puede llegar a afirmar, sin miedo a equivocarse, que la IEP vive hoy momentos institucionales interesantes luego del término de la era Valencia, que ya no ameritan continuar con la antigua línea editorial. 

Por ello, y más allá que en un principio se mantuvo legítimas diferencias con la forma en que el actual Superintendente llevó adelante el proceso para hacerse con la sucesión en el más alto cargo de la dirección de nuestra iglesia, no podemos sino reconocer que varias de las medidas de reforma que ha propuesto en este último tiempo están en el camino correcto, y que por ende, deben ser apoyadas.

Gente cercana a distintos bandos en pugna, inclusive a la actual autoridad, en más de alguna ocasión pidió consejo sobre puntos específicos legales, estatutarios, políticos, pero las directrices editoriales no permitían a los miembros del anterior Grupo Editorial realizar un trabajo más cercano con sus pastores. Es por eso, que hoy, y junto a una nueva generación de hermanos editores, hemos decidido apoyar y colaborar en todo lo que se refiera a la implementación de buenas prácticas que le cierren la puerta a la corrupción en la adminsitración de nuestra amada IEP.

Hoy sólo queremos manifestar, que apoyaremos con todas nuestras fuerzas y conocimientos la reforma impulsada por el Superintendente Sepulveda en unidad con el Cuerpo de Presbíteros, en tanto y en cuanto  esto sea para bien de la hermandad, y hacemos públicos votos de que contará con este Grupo, el que será un colaborador activo, anónimo, y sin anímo ni de lucro ni de figuración en todo lo referente a las medidas necesarias para lograr que la Iglesia vuelva a ser lo que siempre fuimos, una Iglesia espiritual y corporativamente honesta.

Como muestra de esta nueva etapa que comienza, hemos decidido renovar nuestra página, la que no será llamada más "IEPcorrupta", sino que será rebautizada como "Revista Observatorio de la Iglesia Evangélica Pentecostal".

¡Que la fe y la razón sobre abunden en la reforma de nuestra iglesia!

Editores Observatorio IEP

EDITORIAL: Sobre el futuro de la página IEPCorrupta

Estimados lectores:

Desde las pasadas Conferencias que los miembros del Grupo Editorial de IEPcorrupta nos encontramos en una etapa de profunda reflexión respecto de la realidad actual de nuestra Iglesia, en específico sobre la re-configuración del mapa de poder y el futuro de nuestra insitución en el mediano plazo luego de la sucesión en la Superintendencia.

No se crea que hemos abandonado la iniciativa que desde casi una década hemos llevado adelane, sino por el contrario, trabajamos concienzudamente en un proyecto que nos permita ir más allá de esta página y su subsidiaria en Google+, amplinadónos por ejemplo a Facebook y Twitter y otras redes sociales, como asimismo un diario electrónico, desde los cuales se levante una nueva tribuna para interpelar al poder eclesiástico cuando este actúa al margen de sus deberes.

Nos quedamos con el consejo de un anciano Pastor Presbítero contrario a la corrupción del sistema Valencia que recalcó el rol de la página con las siguientes palabras: "Estimado hermanos Editores, es importante y se debe mantener un espacio en el cual se discuta los destinos de una iglesia que no pertenece sólo a sus pastores sino a todos los hermanos que por fe y de buena fe la mantienen en pie tanto en lo material como en lo espiritual".

Saludos cordiales,

Editores

AUDIOS ACUERDOS DE LA IGLESIA EVANGÉLICA PENTECOSTAL ESTUDIOS BÍBLICOS 2015 CALAMA


Estimados lectores:

Colocamos a vuestra disposición los audios de los acuerdos tomados por las autoridades de la IEP en los recientes Estudios Biblicos celebrados en la Iglesia de Calama.

La IEP está en esto momentos en un periodo de tensa calma, esperando todos los actores que participan en la configuración de poder de ésta, la evolución de los procesos institucionales internos de cara a la reunión de las próximas Conferencias a celebrarse en la Iglesia de Chillán.

Saludos cordiales a todos nuestros lectores.

Editores

https://soundcloud.com/editores-iepcorrupta/audio-eb-calama-2015



Editorial: El partido del poder de la IEP y la despreocupación por los pastores diaconos y probandos



Introducción, una historia que se repite.


Una historia conocida y repetida para varios pastores IEP, entre esos ministros que no poseen poder institucional.


“Un pastor que fue diácono por varios años, que entregó su vida a la obra, se enferma de gravedad, acude a tratamiento, y finalmente muerde producto de la enfermedad. Ha prestado servicio como pastor por décadas, pero de repente, una vez expirado, su mujer, ahora viuda, se encuentra en la más absoluta desprotección social, él mismo difunto se encontraba en una situación de desprotección social, por lo cual su familia debe asumir los costos del tratamiento de su enfermedad.


Las autoridades de la IEP, ya no los consideran parte de los colegas pastores y lo único que le interesa, más que el duelo de sus deudos, es que entreguen pronto la casa pastoral para instalar un nuevo pastor que espera.


No hay seguros de defunción, no hay montepíos, no hay indemnizaciones, ni coberturas de gastos de salud, aquella familia ha dejado de ser una preocupación para las autoridades de la iglesia”.



Muchos son los pastores y sus mujeres (quienes ejercen el ministerio por igual) sin poder institucional que se encuentran en una situación de absoluta desprotección social en vida, y como hemos dicho antes, en muchos casos las causas de aparentes manejos indebidos de fondos al interior de iglesias locales IEP, surgen de la falta de control, y la falta de transparencia, pero también en no pocos casos, de la falta de condiciones para ejercer el ministerio, como por ejemplo, la nula previsión social institucional, cotizaciones para la vejez, seguro de desempleo, seguro de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, previsión de salud para el pastor y para su familia dependiente. Éstos  no son aspectos que sean de preocupación de la actual o pasada cúpula que gobierna la IEP.




Medidas necesarias para el “mejoramiento del ejercicio de la función pastoral”.


La IEP es lo suficientemente grande económicamente e institucionalmente para establecer un sistema solidario de bienestar para sus trabajadores, esto es, sus ministros y sus esposas (ambos trabajan para la iglesia).


Es posible implementar un sistema de reparto financiero, en el cual se establezca un sistema de acceso universal a cotización de AFP (para asegurar la jubilación), imposiciones de salud (FONASA o ISAPRE que ofrezca un paquete institucional), pago de seguro de desempleo, de seguro de accidentes del trabajo e invalidez, y sumado a esto, la creación de un fondo para aportar a la educación de hijos menores de edad y estudios superiores hasta la edad legal, fondo para pagar feriado legal, y en general asegurar que todos los pastores y sus familias no les falte la cobertura básica de todo trabajador conforme a la legislación laboral vigente.


Este sistema no es difícil de articular, y tampoco imposible de financiar, pero debe existir la voluntad política para hacerlo, y saber que los que tiene iglesias que reciben más ingresos deben cooperar proporcionalmente y con más fuerza a sustento de este sistema solidario.


Si esto es posible, si existen lo medios, ¿Por qué no se hace? ¿Cuál es el origen de la indolencia?



El ejercicio del poder sólo en beneficio propio


El Pastor Sepúlveda ha tratado de elevar un argumento, su propio relato de cuál es su misión en la IEP. Aún antes de asumir su ilegal superintendencia, desde la época que era el representante ilegal del ultimo Superintendente, ha querido presentarse como la autoridad que llevará adelante una reforma que sea la solución a los problemas que aquejan a la IEP, en otras palabras, que su relato es que con su autoridad podrá inaugurar un nuevo ciclo de renovación para nuestra alicaída IEP.


Sin embargo, desde que aceptó cerrar un trato de sucesión a cambio de encubrimiento con los cercanos al fallecido Pr. Valencia, e imponer contrariando la ley y estatutos una elección sin previa reforma de la IEP, el Pr. Sepúlveda se ha erigido como parte del ciclo político que muere y ha renunciado a ser el primero de un ciclo político que nace, es decir, el Pr. Sepúlveda ha decidido ser parte de la decadencia de la IEP y no de la solución a los problemas institucionales que nos aquejan, pues ha tomado parte decididamente en el odiado sistema corrupto negándose a dar pasos en dirección a su desmantelamiento.


Hace algunos días realizamos una encuesta simple entre pastores diáconos y presbíteros colaboradores con nuestro Grupo Editorial, con la finalidad de reunir sus opiniones y propuestas en torno al estado institucional de la iglesia. En este contexto le preguntamos por mail, por teléfono o por correo: ¿Cómo juzga Ud. el actual estado de nuestra iglesia? 

Se escucharon las siguientes opiniones:


Un Pastor Presbítero afirma: “…tenemos prácticas impresentables, en la cual todavía se siguen negando los hechos, diciendo que todo va bien, cuando todo va peor, y esto hastía a la gente, no solo a la hermandad sino a los propios consiervos que ven que la iglesia se sigue hundiendo”.


Un Pastor Diacono expresa: “…hasta hoy cuando uno pregunta por el caso de las licencias falsas, o por cualquier otro caso de corrupción, siempre se responde, que mientras no haya dictamen judicial que no condene las personas son inocentes. Yo creo que este es un argumento en extremo, esto no puede ser el argumento de los dirigentes de la IEP, pues ellos deben tener estándares ministeriales éticos superiores. La moral debería ser distinta, pero siempre parece que cada paso que se da en los Estudios y Conferencias  los Presbíteros obran sólo bajo la lógica del todo vale para mantener el poder. Casi todos -los presbíteros- quieren poder y solo poder, y no les interesa el futuro de la IEP, no les interesa la reforma, no les interesa hacer el bien por la Iglesia de Cristo”.


Otro Pastor Diacono es lapidario: “sólo les interesa el poder y el dinero”.




El poder como droga.


Numerosos estudios sociológicos y psicológicos aplicados a la política en grupo organizados han demostrado que el poder opera realmente como una droga, y que quienes lo ejerce se vuelven adictos a éste. 

Esta patología, siempre es institucionalmente originada, pues se da con mayor frecuencia y profundidad en los sistemas de poder absoluto, ajenos a control, a la rendición de cuentas, y al hacerse responsables por las conductas de mando.


Esto es claramente lo que se ve en la IEP, a los que poseen hoy el poder institucional absoluto, esto es al Superintendente y al Cuerpo de Presbíteros (existen excepciones, pero claramente no son la mayoría). A ellos sólo les interesa mantener el poder, no les interesa el bienestar de los pastores sin poder institucional (diáconos probandos), no les interesa la hermandad, las viudas, la sociedad que los rodea, solo les interesa el dinero y mantener el poder. 

Esta es la razón de porque aun siendo la IEP tan grande, existen pastores y sus esposas sin seguridad social, pues al presbiterio no le preocupa, no le interesa, no le importa, no es su problema, l situación de sus consiervos sin poder. Su único problema, el que capta toda su atención, es mantener su poder y nada más. Como los “de abajo” no los eligen, no responden ante ellos, generándose con esto el divorcio entre los problemas de los pastores inferiores y los que mandan.


Esta actitud de preocuparse sólo de sí mismo, está en un proceso de agudización. Hay más dinero que en épocas anteriores y todos quieren su parte, de modo tal que el pudor se ha perdido (ejemplos sobran). 

Esta es la raíz del problema moral de la sucesión del Pr. Sepúlveda, que una vez llegado al poder impone el “no movamos nada olvidémonos de todo lo que ocurrió”. Lo dicho es demostrable por el simple hecho que no existe ni existirá una comisión para ver abusos del sistema corrupto del Pr. Valencia, ni tampoco para modificar malas prácticas. Un viejo anciano Presbítero expresa: “La IEP hace un pacto con el diablo, y baila en la cuerda floja de la corrupción, Dios tenga misericordia”.




El partido del poder (y del dinero)


Desde la instauración de sistema corrupto valenciano a finales del siglo pasado, en la IEP se armó una elite, un partido del poder, el cual está representado por los presbíteros al servicio del sistema corrupto y presidido por el Superintendente de turno. 

El proyecto común de este partido es que todos ganan con el “negocio” tal cual está. Pero esto con el costo que se desatienden otras cuestione importantes para todo el resto de pastorado y por supuesto de la hermandad. La consigna, y el programa del partido del poder es simple “reunir dinero y concentrar poder y repartirlo entre sus miembros”.


En la IEP hoy existe en los hechos un régimen oligárquico-plutocrático, con un sistema corrupto en lo institucional y “prostituido” al dios Mammón (poder y dinero). Por eso, la elección de las Conferencias recién pasadas fue una farsa, por eso la IEP está y seguirá siendo destruida, pues la ideología del partido del poder es velar sólo por sus intereses a menos que algo cambie.




Vientos de cambio(?)


Pero no todo está perdido, ya hace algunos años un grupo de pastores presbíteros se levantó contra el Superintendente en razón de caso de las licencias. También han surgido iniciativas como la de las Conferencias de La Calera, cuando un grupo de hermanos se organizó para llevar una solicitud ante las autoridades en la cual abogaba por una reforma. En los últimos años, cuando en las Conferencias se trataron de imponer acuerdos sin existir verdaderamente acuerdo, los Presbíteros se hicieron sentir. Y por supuesto está el llamado de conciencia por parte de esta página y de otras que participan en la discusión de ideas desde distintas veredas de pensamiento. La hermandad no es la misma de antes, y ahora es hora que los pastores diáconos y probandos despierten. La reforma no vendrá sin una toma de conciencia de todos los actores.



EDITORES

EL DESEO DE ESTE GRUPO EDITORIAL:

QUE LA IGLESIA SEA REFORMADA CONFORME AL MOLDE DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS, Y SIN ESPACIO ALGUNO PARA LA CORRUPCIÓN ESPIRITUAL NI MATERIAL.

Revista Observatorio IEP

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Fe y razón